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| Título: |
Kung Fu Panda |
| Distribuidor: |
Activision |
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Genero
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Lucha |
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PEGI
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En esta época del año en la que más pega el calor, también los más comunes de los mortales recibimos nuestra dosis de vitamina veraniega: llegan los tintos de verano, las películas del verano, las canciones del verano y las adaptaciones de videojuegos del verano. En esta ocasión son los estudios DreamWorks quienes, con la colaboración de los veteranos desarrolladores Vicarious Visions, nos traen la enésima adaptación de un videojuego cuyo argumento proviene directamente del séptimo arte y que, como en la mayoría de los casos, no destaca por ser un producto notable, si no más bien correcto y poco más. Pero no adelantemos acontecimientos y veamos como se nos da la práctica animada de este arte marcial tan milenario, el kung fu, de la mano de un oso panda.
ÉRASE UNA VEZ UN PANDA ADICTO A LAS EMPANADILLAS… Cuando estamos ante la adaptación de un film, como es el caso, los videojuegos han demostrado que salvo contadas ocasiones (Terminator 2 para Game Boy por ejemplo) no aportan nada al universo presentado en los cines, más bien se quedan con la idea general de las muchas escenas vistas desde el punto de vista de la acción e intentan meter la mayor parte de la historia contada en las salas entre nivel y nivel. A veces esto sale bien, a veces mal pero desde llegada de las películas de animación generas por ordenador, es obvio que resulta más fácil convertir en niveles de videojuegos gran parte de las escenas de acción mostradas en el cine; estudios como Pixar o éste que nos ocupa, en menor medida, aseguran que el paso de cine a videojuego sea mucho más fácil y fiel a la película y si no, no tenéis más que fijaros en “Los Increíbles”, el caso más exagerado de Pixar, dónde las escenas de acción parecen niveles de videojuego claramente.  Pero no divaguemos tanto sobre el séptimo arte y centrémonos más en este otro arte, los videojuegos, y de momento en la historia que Kung fu Panda nos ofrece. Esta vez encarnaremos el personaje de Po, un oso panda adicto a las empanadillas, que por coincidencias del destino (¿O tal vez no?) acaba siendo el heredero de un arte milenario de lucha, todo esto al tiempo que deberá salvar a su comunidad, y por ende, al mundo, de las garras del temible malvado de turno. Un argumento muy en la línea de las pelis de animación de toda la vida, tanto las clásicas como las recientes y qué, ¿por qué no decirlo? Que también bebe mucho del cine clásico occidental y oriental (y no porque el argumento tenga que ver con el kung fu). Para todos aquellos que hayan visto la película no les resultará nada nuevo, y para lo que no, no se sorprenderán al ver a un panda practicando kung fu junto con un mono, una serpiente y una especie de hámster mezcla entre un pokémon y Yoda. Vamos, lo típico… PRESENTACIÓN En general, el nivel que presenta el conjunto es bastante notable, lo que sin duda es de agradecer. Tanto el aspecto gráfico como el sonoro lucen a un nivel que pasa del estándar pero que se queda sin llegar a lo notable; no obstante, es más de lo que en la mayoría de títulos se puede encontrar hoy en día. Con unos gráficos totalmente en tres dimensiones, el juego se mueve bastante bien y nos presenta unos personajes bien modelados pero unos escenarios que pueden pecar un poco de lisos o simples, más cuando nos fijamos en todo lo que vemos en segundo plano. Esto no quiere decir que necesariamente todo el conjunto quede ni mal ni cojo, pero lo que puede que se eche en falta es más elaboración en los escenarios, ya que en los personajes, y sobre todo en los protagonistas, los desarrolladores se han esmerado mucho más: prueba de ello son los movimientos que hace nuestro protagonista cuando lucha, salta, se mueve o hace su baile de las empanadillas.  El sonido del juego mantiene bastante bien el tipo, sin excesos, pero sin duda aporta un toque de calidad con las voces totalmente dobladas al castellano, y con unos doblajes de cine. eso sí. Lamentablemente la banda sonora peca de repetitiva en su conjunto, con unas melodías inspiradas en oriente pero con unos toques de acción muy occidentales. Con los efectos de sonido, muchos de ellos sacados directamente de la V.O. de la película, el cartucho tampoco ofrece grandes altibajos ni suculentas novedades a lo que ya nos podemos imaginar. JUGABILIDAD my kung fu is through Kung Fu Panda es ante todo un juego de acción, fácilmente englobable en este género por la dinámica que presenta. No es difícil imaginar que tratándose de la adaptación de una peli que lleva las palabras “kung” y “fu” en el título nos toque repartir alguna que otra galleta por ahí. Así que básicamente nos encontramos ante un cartucho que se sirve tanto de los botones y cruceta como de las posibilidades táctiles de la consola. Y eso está bien, es decir, el control posiblemente sea de lo más logrado de todo el juego (con permiso del doblaje) ya que utilizaremos los botones o la cruceta de control indistintamente para movernos por los niveles, mientras que las opciones táctiles quedan reservadas para atacar, agarrar objetos y demás acción principalmente ofensivas. La manera de realizar todas estas acciones es sin duda muy básica y muy funcional: arrastraremos el stylus por la pantalla para atacar en una dirección concreta o bien pulsaremos sobre ciertos objetos o enemigos para agarrarlos y posteriormente lanzarlos como si de un ataque se tratase. Siempre que realizamos alguna de estas acciones, el tiempo se detendrá permitiéndonos apuntar con mayor precisión y soltura con lo que realizar combos de golpes se tornará especialmente fácil (a la par que repetitivo) una vez superados los primeros niveles del juego.  El desarrollo de este juego, cambiamos de cuarto, es bastante lineal. La mayor parte del tiempo se basa en la dinámica de llegar del punto A al punto B acabando con todo lo que se nos cruce por el camino, sin embargo, ofrece unas pequeñas dosis de exploración que, en líneas generales, hacen cambiar un poco la estructura de pasar pantallas. A través de los 13 niveles de los que consta el juego, nuestro protagonista. el panda Po. tendrá que demostrar y hacer buen uso de sus técnicas de kung fu para no perder su barra de ki (que evidentemente hace las veces de energía o vida) y perecer en el intento mientras consigue nuevas habilidades, y aquí es dónde están los toques explorativos, que le permitirán tener acceso a nuevas zonas a las cuales antes le era imposible llegar. Y no sólo eso, ya que también durante el desarrollo de los niveles podremos ir recuperando diferentes objetos escondidos que luego repercutirán en mejoras para nuestro protagonista; entre otras cosas, podremos coleccionar una especie de almas rosadas (en realidad guerreros de un tio llamado Tenchu), pergaminos o unas piedras sagradas que aumentarán nuestra vida. Como ya hemos comentado, gran parte de la gracia de este cartucho reside en la posibilidad de repartir candela gracias a la pantalla táctil, dónde evidentemente se desarrolla toda la acción, por que la pantalla superior queda reservada para el uso de un típico mapa, que aunque muy simplificado, nos orientará en todo momento nuestros pasos. Todas estas acciones que llevemos a cabo con Po, gracias al sytlus, no estarán disponibles desde el principio y de hecho nos tocará ir por ahí recolectando pergaminos ancestrales que nos servirán para aprender nuevas técnicas y así llegar a nuevas zonas. Un ejemplo: al poco tiempo de empezar la partida obtendremos el poder de convertir a nuestro oso panda favorito en una especie de bola que podrá acceder a lugares estrechos (¿alguien dijo Metroid?), gracias a esta habilidad podremos acceder un nuevo nivel y seguir avanzando en el juego.  Todo esta pensado para que desde el comienzo de la partida un pequeño tutorial nos guíe durante los primeros pasos de nuestra aventura y siempre que consigamos alguna habilidad nueva se nos explique correctamente como hacer el mejor uso posible de ella. Y es que este juego no se caracteriza ni por su elevada dificultad ni por su larga duración con lo que la vida del producto no es demasiado extensa. Pero bueno, al menos gran parte de los toques de humor de los que hace gala la película sí que se encuentran en este título, lo cual es al menos de agradecer.
EN CONCLUSIÓN Sin duda el espíritu de los chicos de Vicarious Visions es el de ofrecer algo nuevo proveniente de muchas cosas conocidas en el mundo de los videojuegos de hoy en día. El resultado no es ni mucho menos para desmerecer este título, pero aún así no consigue encontrar su espacio con la facilidad que otros títulos de la portátil de Nintendo han logrado. De todas maneras este Kung fu Panda puede llegar a entretener a muchos públicos, especialmente infantiles, e intentarlo con los adultos aunque sin tanto éxito, pues a la larga, el título acaba por resultar un tanto repetitivo y monótono sin aportar nada realmente nuevo a todo lo visto ya.
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