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| Título: |
Guitar Hero On Tour |
| Distribuidor: |
Activision |
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Genero
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Musical |
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PEGI
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Empezamos el verano. Ese periodo en el que llegan las vacaciones (para la mayoría al menos) y con ellas la visita anual a esos paraísos terrenales, de mar o de montaña, por los que hemos estado suspirando un año entero. Esos paraísos del tiempo libre y las horas muertas, esos que nos dejan momentos para todo lo que no tenemos tiempo en nuestras ajetreadas vidas; esos, sí sí, esos. No se me ocurre mejor momento para el lanzamiento de un juego como Guitar Hero On Tour, las cosas como son.
'El Guitar Hero para DS' es un soplo de aire fresco, una sorpresa jugable divertidísima que te va a hacer pasar muy buenos momentos con ella. Y lo que es mejor, se mantiene toda la esencia de sus hermanos mayores en la portátil de Nintendo, lo cual lo hace el compañero perfecto en esos retiros estivales de los que hablábamos antes. No nos engañemos, el que vea la saga Guitar Hero como un simulador de guitarrista es que no distingue una guitarra de unas botas militares: GH es ante todo un arcade, en el cual el jugador ha de pulsar unos botones en el momento justo. ¿Qué el periférico de los botoncitos tiene forma de guitarra? Pues sí, la tiene; pero si en algún momento te llegas a sentir un guitarrista encima de un escenario tocando tu tema favorito es, mayormente, por la inmersión que el juego es capaz de imprimir sobre ti a base de ambientación, sincronización audio-botones y otros 'trucos' de ese tipo.
Y 'el Guitar Hero para DS' mantiene todos esos trucos, los adapta perfectamente a la consola de doble pantalla y deja la inmersión intacta con respecto a sus versiones de sobremesa. Esta es la clave, y el próximo que diga que 'el Guitar Hero para DS' no es un Guitar Hero porque no tiene forma de guitarra... castigado sin vacaciones. ALL THE SMALL THINGSGuitar Hero On Tour se nos presenta en una cajita muy compacta y muy mona, que nos enseña en su parte superior los cuatro botones de los que dispone el aparato en sí. Esos cuatro botones es lo primero que vemos del juego, y queda clarísimo que ya cuentan con esa fuerza que sólo tienen los más grandes. Los botones del GH empiezan a ser poco menos que un icono dentro del mundo de los videojuegos, los amigos de Activision lo saben y precisamente por eso es lo único que muestran del Guitar Grip a través de un plástico transparente de la caja: esos botones te dicen claramente que vas a comprar un Guitar Hero en toda regla. 
El Guitar Grip es, evidentemente, el cacharro que va a convertir tu DS en una máquina de hacer Rock'n Roll. Supongo que lo has visto en infinidad de fotos y vídeos, pero viene a ser un periférico que se acopla a la consola a través de la ranura para cartuchos de GBA, y que te va a permitir acceder a los botones cogiendo tu DS en posición vertical, una vez acoplado a ella. El Guitar Grip funciona tanto en DS Lite como en su versión Classic, gracias a un adaptador que trae consigo, y aún nos tiene reservada una sorpresa más en su interior: una púa táctil que hace las veces de stylus. Esas pequeñas cosas lo hacen grande, esas pequeñas cosas.  Si bien, tal y como ocurre con su hermano mayor, el hecho de pulsar los botones es el equivalente a pulsar los trastes en una guitarra, en DS el rasgueo de las cuerdas lo tendrás que hacer en la pantalla táctil, rasgueando virtualmente unas cuerdas que aparecen en ella. Por supuesto que no habría sido lo mismo hacerlo con el stylus, el hecho de sostener una púa real y moverla de arriba a abajo te mete mucho más en tu papel; el arcade toma la posición de tus manos y las independiza de tal forma que, por abstracción, te llega a dar la sensación que estás tocando realmente. Sí, igual que hace la versión de sobremesa, pero sin 'guitarrita'. Lo que quizás no está tan conseguido es el trémolo (la palanca para hacer vibrar las notas largas) que han solucionado también con una palanca virtual que tocar con la púa-stylus. Personalmente, lo veo como un fallo de diseño, puesto que dada la disposición de las manos del jugador bien podrían haberle acoplado al Guitar Grip una palanca física justo al lado de los botones, que pienso no habría sido demasiado complicado de tocar con la mano derecha (que te queda más o menos en esa posición mientras estás rasgueando las cuerdas). El tema es que, aunque no llega a ser 'injugable' ni mucho menos, el periférico no es todo lo ergonómico que necesita una sesión larga de juego, así que supongo que los diseñadores han preferido hipotecar un poco de física en favor del descanso de las manos del jugador. Perdonable en todo caso. 
Como recordaréis todos los que hayáis jugado a cualquier GH anterior, uno de los mejores momentos para el jugador es la activación de la energía estrella. La energía estrella es el enfurecimiento del Rock, el Nirvana del guitarrista, el momento donde toda la interfaz se vuelve loca y las notas acertadas valen doble. Recordaréis que la forma de activarla era subiendo hacia arriba el mástil de la guitarra, en un claro acto de locura encima del escenario, lleno de simbología. Pues bien, en este caso los desarrolladores necesitaban un evento con el que activar este modo que estuviese a la altura de las circunstancias, y lo han encontrado en el mismísimo hardware de la DS: el micro. 'Grita ¡A Tope! al micrófono de Nintendo DS', esas son las instrucciones que nos dan en el manual del juego para activar la energía estrella, una manera igual de dislocada que un golpe de mástil bien dado, la energía del Rock se demuestra de muchas maneras encima de un escenario, ¿estás preparado para darlo todo? 
ROCK THE NIGHT Guitar Hero On Tour se basa en la misma estructura que los anteriores GH, como no podía ser de otra forma, y mantiene como estrella indiscutible el Modo Carrera. Interpretaremos todas y cada una de las 25 canciones del juego en sets de cinco temas cada uno, pasando por los diferentes garitos que se va encontrando la banda camino del estrellato. Los diseñadores han hecho gala del mismo 'savoir faire' al que nos tienen acostumbrados, y nos harán tocar en un desfile multitudinario subidos en una de las carrozas principales o en un navío de lujo, siempre enviados por los más surrealistas patrocinadores que encuentran para la ocasión. Se mantiene ese aire desenfadado, fresco y lleno de ironía para las transiciones entre escenario y escenario, en las que se evoca a las noticias de nuestro manager a través de una simple carta o a la crítica de los periódicos sobre nuestras actuaciones. A veces no hace falta más que unas líneas de texto para animarnos a continuar con el juego, y en transiciones simples pero efectivas la saga GH es una de las mejores. Como también lo ha sido en el diseño de personajes, contando con un arsenal de estereotipos del Rock que representan todas sus vertientes y que se mantienen al cien por cien en esta versión para DS. El heavy Axel Steel, el punk Johnny Napalm o la siniestra Pandora, por citar unos pocos, vuelven a hacer acto de presencia en nuestras pantallas, y con ellos unos escenarios y complementos que, teniendo en cuenta el hardware del que estamos hablando, cumplen sobradamente con su función de ambientar la partida en todo momento. 
El sonido también sorprende, ya que en todo momento se nos presentan las canciones originales en su formato original (excepto un par de versiones por ahí en medio), que no muestran signos demasiado evidentes de excesivos retoques de audio para la ocasión. Si bien hay algunas voces que quedan un poco bajas y dejan entrever una mezcla específica para el juego (como la voz de Bunbury en Avalancha, pero precisamente que esta voz quede baja no es que sea demasiado malo), pero en general el nivel de audio que han conseguido sacar de la DS es digno de elogio, se mire por donde se mire. En conjunto, nos encontramos con un Guitar Hero completo le pese a quien le pese. Desde la guerra de guitarras hasta la posibilidad de ligar notas sin necesidad de rasguear las cuerdas, se ha respetado la esencia de los GH por completo y, por si alguien lo olvidaba, han conseguido que nos lo podamos llevar con nosotros a cualquier parte. El punto negativo del título, o al menos el más reprochable (ya que interfiere directamente en la experiencia de juego), lo encontramos en unos errores de reconocimiento de rasgueos en las partes más rápidas de los temas. Vamos a ver, tampoco es como para tirar la consola por la ventana, pero en algún punto concreto puede resultar molesto: parece como si la pantalla táctil no fuese capaz de procesar la cantidad de rasgueos seguidos con la rapidez que requieren algunas partes de algunas canciones; es decir, parece como si a esa velocidad los rasgueos se encadenasen unos con otros para la pobre pantalla táctil y, en consecuencia, no fuese capaz de interpretar correctamente algunos de ellos. Ya digo, las primeras veces molestan, es cierto, pero una vez le coges el truco te acostumbras y llegas incluso a utilizar este leve 'retardo' en tu beneficio, ya que cuando eres capaz de seguir el ritmo al que reconoce los rasgueos serás capaz de interpretar las partes más rápidas de los temas con mayor facilidad. 'No hay mal que por bien no venga' que dicen.  Si bien es cierto que el juego ha quedado un poco 'casualizado', como no podía ser de otra forma viendo el público objetivo de DS, este hecho no ha mermado tanto a Guitar Hero On Tour como a priori podríamos haber pensado. Me explico, es cierto que el hecho de contar con tan solo cuatro botones de traste (uno menos que los cinco que trae el original) resta posibilidades de combinar botones en las canciones y, por tanto, resta complejidad a la mecánica; pero complejidad no es lo mismo que dificultad, amigos, y os puedo asegurar que tocar Are You Gonna Be My Girl en difícil es todo un reto para las falanges de tus dedos. Aún con tan sólo cuatro botones. Donde sí ha hecho algo más de mella esto de la 'casualización' ha sido en el track list, y probablemente haya quedado el conjunto de canciones más popero de cualquier GH. Era inevitable la inclusión de los super-ventas Tokio Hotel, Maroon 5 o del pop más accesible de No Doubt, pero para contrarrestar se mantienen los ZZ-Top o el 'Rock And Roll All Nite' de los Kiss como momentos más cañeros. El conjunto no se resiente en demasía, y queda una lista que se hace bastante amena de tocar incluso para los más brutotes en esto de la música. Hay que recordar que el objetivo al encender la consola es pasar un buen rato con ella (en el buen sentido, se entiende) y a nadie le puede sentar mal interpretar 'All Star', de los Smash Mouth, siempre que la experiencia sea buena. BLACK MAGIC WOMAN En estos días de descanso y retiro espiritual, qué mejor compañera de viajes que la mejor portátil de todos los tiempos (o, para algunos, 'la mejor portátil de Nintendo de todos los tiempos'). Sí, has leído bien: este Guitar Hero On Tour alza a DS a la categoría de aparato de entretenimiento multimedia de alto nivel, con todas las letras. Nunca antes una portátil había sido tan exprimida y tan explotada (una vez más, en el buen sentido), y nunca antes una versión de un título tan complicado de portar como este GH había sido capaz de mantener el espíritu del original de una manera tan brillante. De hecho, si el juego no consigue una nota mayor es sólo por esos fallos de reconocimiento de pulsaciones en la pantalla táctil que comentaba antes, que al tener una repercusión directa sobre la jugabilidad no pueden ser obviados, pero por lo demás estamos, espero, ante el primero de muchos. Espero que el siguiente GH para DS sea capaz de resolver todos los problemas que plantean unos controles tan exigentes y nos de una barra de trémolo física.
Jugar a Guitar Hero On Tour es jugar a Guitar Hero: horas y horas de Rock'n Roll comprimidas en una tarjeta de DS, adrenalina pura en cuatro botones de colores, gritos al micro, juramentos en arameo en el nivel difícil y dolor de dedos. Mucho dolor de dedos, como no podía ser de otra forma tratándose de un GH. Guitarrita no hay, no, pero en su lugar el Guitar Grid te da todo lo que necesitas para que pases el verano más guitarrero de tu vida. Larga vida a los héroes del mástil. NOTA: 7.9
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